El edificio de Maillard plasma en arquitectura las principales ideas pedagógicas del Colegio. Sin embargo, estas ideas no contemplaban que las clases se impartieran en horas oscuras de la mañana, la tarde o durante el turno vespertino que funciona desde 1989. Por este motivo, la luminaria del colegio resulta deficiente para ofrecer confort a los estudiantes de ese turno.
El presupuesto presentado corresponde a las luminarias de todas las aulas de un claustro, sin los pasillos. La intervención mejoraría significativamente las condiciones de trabajo de los estudiantes y docentes del turno vespertino.








